La única manera de amar de verdad

Empecemos por hablar de la historia de una devota de Krishna, es la representación en la mitología hindú del amor, la generosidad, la apertura, las relaciones. Es una deidad que está representada por un ser humano, a diferencia de muchas otras deidades hindúes que son representadas por una mezcla de animales con humanos o solamente animales. Mientras tanto, Krishna se representa como un ser humano, representa la humanidad y las virtudes humanas que venimos a desarrollar en este plano.

Cuenta la historia que todas las mujeres se morían de amor por Krisna, era muy apuesto y y deseado, esto simboliza la manera de amar incondicionalmente, es la virtud del amor incondicional que poseemos todos, es la generosidad por la vida que nos llena de luz.

Cuenta la historia que las mujeres están en el río lavando sus ropas, a este río se va a bañar Krishna y todas las mujeres lo ven y de repente empiezan a bailar todas con él, completamente llenas de amor por él. Krishna les hace una ilusión que las hace creer que cada una está bailando con una sola de ellas y que ella es su favorita, esto las hace mantenerse enamoradas por él. Después de terminar la danza las mujeres regresan a sus casas, y a una de las mujeres que estaba allí, llamada Sharmala, su esposo Nat, le pregunta por Krishna y quiere entender porque las mujeres están tan enamoradas de él, él le pide que deje de ver a Krishna y de ir al río, a lo que ella le responde, si yo no amara a Krishna de esta manera que lo amo, no tendría como amarte a ti de la manera en que lo hago, así que no puedo dejar de ir a los encuentros con Krishna.

Esta historia nos explica la conexión espiritual que existe con la vida, con nuestro ser interior, de amor verdadero y puro. Todo lo que nos brinde expansión del corazón y que nos ayude a tener un amor tan profundo como el que tenían las mujeres por Krishna, es lo que realmente nos permite relacionarnos en la vida con las personas desde un lugar de amor real e incondicional.

Esto nos hace sentir el amor, que somos los elegidos de la vida, que hay muchísima expansión a través del amor.

La única manera de conectar con el mundo desde un lugar de amor y encontrar relaciones donde nos nutramos de un amor sincero y donde recibamos al otro con todo lo que tiene, esto nos permite entonces relaciones donde nos cultivemos interiormente. Cuando cultivamos el amor incondicional que brota desde la práctica espiritual, cuando conectamos con el Krishna interno que hay del todo, es cuando realmente empezamos a amar al otro de la manera más pura que se pueda amar.

Si no tenemos esa conexión interior, lo que termina pasando en nuestras relaciones, de cualquier tipo, es que termina siendo una relación donde cargamos a los otros y los hacemos responsables, de las cosas que me faltan, confianza, seguridad, amor propio.

Si me falta algo voy a pedir que el otro me lo de, que el otro llene ese espacio, nos relacionamos con los otros desde la carencia y no desde el amor, y estamos poniéndole al otro, muchas responsabilidades que no le corresponden. La responsabilidad del otro es tener el placer de compartir, el placer de caminar hacia la misma dirección, de amarse, acompañarse, retarse, hablarse, pero sin la carga emocional que el otro me debe suplir.

Aquí es donde se hace muy importante sacar espacios personales espirituales, entender que tener una práctica espiritual no es egoísta sino todo lo contrario, ya que, si tú y los demás entiendes que eso que estás cultivando, es lo que te permite convivir y relacionarte de una mejor manera con los demás.

El amor verdadero no se da cuando encontramos a la persona que nos supla lo que nos falta, el amor verdadero se da cuando nos cultivamos interiormente y logramos amar a cualquier persona de una manera natural y logramos generar conexiones profundas e íntimas con el otro.

La práctica espiritual es el espacio para aprender a llenarnos a nosotros mismos y darnos lo que nos hace falta. La práctica de yoga genera en nosotros cambios que a veces son muy sutiles pero que van permeando nuestro entorno y nos ayudan a mejorar la manera de relacionarnos con los demás.

Desde lo interno nos expandimos hacía lo externo.

La verdadera manera de amar es cultivar nuestra práctica espiritual, es cultivar el autoconocimiento que nos permita brotar el amor infinito que vive dentro de nosotros. El amor brota de nosotros cuando estamos realmente conectados con nosotros y hemos llegado a un lugar de aceptación propia.

La invitación es entonces a que entendamos que darnos los espacios de práctica espiritual, de silencio, es muy importante no solo para nosotros, sino también para nuestro entorno, esto nos ayuda a estar más presentes, para sostener el amor real y puro en las relaciones.

En resumen:

·       La única manera de conectar con el mundo desde un lugar de amor y encontrar relaciones donde nos nutramos de un amor sincero y donde recibamos al otro con todo lo que tiene, esto nos permite entonces relaciones donde nos cultivemos interiormente.

·   Tener una práctica espiritual para cultivar las relaciones desde el amor verdadero, está muy lejos de ser egoísta, aunque socialmente es visto de esta manera. Está muy cercano de vivir un amor en libertad y de verdad.

·   La práctica espiritual es el espacio para aprender a llenarnos a nosotros mismos y darnos lo que nos hace falta.

Espero que les sirva esta información y les sea útil, anímense a iniciar una práctica espiritual, que les ayude a iniciar una relación desde el amor con ustedes mismos y que puedan entablar una relación bonita con su interior. Si ya tienes una práctica espiritual y una bonita relación contigo mismo@, sostenla, sé constante con ella y adáptate para seguirla sosteniendo.

Gracias por estar aquí, Hari Om Tat Sat. Te invito a escuchar mi podcast: